Por qué Miss Universo No termina: el Certamen que Sigue Cosificando a la Mujer
Seamos honestos. ¿Miss Universo o cualquiera de las plataformas de certámenes de belleza van a dejar de existir? Probablemente no. Y es que eso depende de algo que va más allá de la moral: “el señor dinero”. Los empresarios generando de este “negocio” fortunas por el simple hecho de vender la imagen de una mujer, de cosificar su cuerpo.
Pero pongamos sobre la mesa a todos los actores de esta historia. No solo a los hombres, también a las mismas participantes. ¿Por qué se siguen inscribiendo al certamen? Y… ¿Qué están haciendo las mujeres más bellas de cada país? Cada representante. No solo la ganadora. ¿Qué hace cada una de ellas para ser un REAL agente de cambio en el mundo? Este concurso lleva 74 años. ¿De verdad hasta ahora se abre debate al significado del concurso? Sí, hoy tenemos foros de discusión que antes no existían pero, ¿hasta hoy se cuestiona con firmeza su moralidad?
Y es que, lo mas indignante es que la conversación siempre nos dura una semana y después… Todo se olvida. Es así, como regresamos al siguiente certamen. Con mucho debate pero pocas acciones. ¿Qué estamos haciendo por cambiar el rumbo? Te voy a decir una verdad que no le será apetecible a muchos: Esto no terminará pronto porque hay otra realidad que enfrentar y eso es que aún es un contenido aceptado, agradado y consumido por millones. El otro día un grupo de personas y en especial una mujer me decía: “estoy nerviosa por el resultado de Miss Universo”. No lo voy a negar, me dejó asombrada. Tenemos tantos problemas económicos, de inseguridad, de violencia en México, y eso es lo que a ella le causa incertidumbre.
Por otro lado, fue desesperanzador que un hombre al compartir mi punto de vista me dijera: “Tranquila, no te lo tomes tan en serio. Es sólo un concurso”. Cuesta trabajo procesar que por actitudes y pensamientos como estos NO hay cambios. Aunque debo puntualizar, cuesta trabajo porque conozco a hombres feministas que apoyan el real empoderamiento femenino y alzan la voz para demostrar que juntos; mujeres y hombres, podemos ser una mejor sociedad. Necesitamos más consciencia.
Queda como esperanza que Fátima Bosch, lleve como ella misma lo expresa: LA LUZ. La luz a conversaciones incómodas que genere cambios y por qué no, el término de un negocio que nunca debió iniciar. Que lleve en su discurso la belleza de la empatía, la ayuda a los problemas sociales más indignantes, pobres e injustos. La solidaridad entre mujeres. La belleza de la naturaleza femenina por su empuje, no solo por su vanidad.
Gracias por leerme. Generemos cambios y seamos la prueba de que las conversaciones difíciles no nos dividen; nos hacen más fuertes y más humanos.